Mantenemos la clasificación de los humores como base temperamental propuesta desde Hipócrates, en cuatro grandes tipologías, colérico, melancólico, sanguíneo y linfático, como diseño necesario de la máquina llamada cuerpo, para la ejecución de los movimientos, adaptativa al medio llamado “tierra”, a través de diferentes estrategias que dan un resultado de supervivencia del cuerpo físico en la naturaleza. Éste, no es de un modo único, sino que la suma de todos da una supervivencia grupal, teniendo que establecer interconexiones relacionales entre éstos, para equilibrar y balancear las ventajas y desventajas en relación a otros cuerpos.

Identificar la ventaja de las máquinas corporales en el movimiento de unión al medio desde de máxima similitud con la naturaleza (lo espiral), o alejamiento máximo de ella (lo recto), a la de acción sistemática (dinamismo, destrucción) versus la quietud, no acción (conservadurismo, estatismo) y estos conceptos anclados en la materia (las constituciones), por su esencia (los temperamentos) evidenciaron la relación del placer del individuo y por ello el desarrollo personal con reiteración de movimientos de una índole ejecutados que se basaban en la facilidad y ésta, a su vez se conecta con la facultad de conexionarse en un todo personal, el medio y el servicio altruista al grupo humano.

De esta manera, lo mejor de mi mismo es lo que considero que tengo para entregar, y cuando quiero darlo, lo hago de cuatro formas fundamentales (observado en las entrevistas y grabaciones a los bailarines, de la que estamos realizando un documental con fecha de estreno marzo 2016) siendo éstas las detectadas para llevarlo de la FACULTAD al PLACER, de éste al GOZO y finalmente al “EXTÁSIS”, experiencia definida como una acción individual-colectiva que se constituye como artística al representarla o trasladarla a un entorno escénico, fuera del objetivo final (supervivencia) de esa cualidad en la naturaleza, si no solo como capacidad y facultad que el artista persona contiene en su cuerpo y temperamento (acto escénico), para si llegara el caso, ponerla al servicio altruista grupal y en la representación nos hace entrar en éxtasis, extaxiarse al interprete cuando se alinean las profundas facultades existentes consigo mismo (esencia, cuerpo) entregándolas en ese acto escénico y llevándonos en su caminar a identificar a sujetos que nos “defenderían, amarían, cuidarían, compadecerían” en nuestro grupo humano.

Por ello, nuestra investigación nos da como resultado que el EXTÁSIS dancístico, (estado de plenitud máxima asociada a una lucidez intensa sintiendo un grado constante de satisfacción), se da al unificar e integrar armónicamente los sentidos, el pensamiento, el entender y el hacer, y esto está relacionado con el concepto de ALTRUISMO.

 

TIPOLOGÍA DE DANZA: LINFÁTICO 

TIPOLOGÍA DE DANZA: SANGUÍNEO

TIPOLOGÍA DE DANZA: COLÉRICO  (Bilioso)

TIPOLOGÍA DE DANZA: MELANCÓLICO (Nervioso)